¿Por qué hay que volver a pasar la tarjeta al bajar del autobús?
Respuesta breve
Porque el descuento por transbordo depende de ello. Si olvida pasarla al salir, cada tramo del viaje se cobra como una tarifa propia.
Dos lectores, dos pasadas
Al subir se pasa la tarjeta por el lector junto al asiento del conductor. Antes de bajar, por el de la puerta trasera. La orientación municipal es tajante con el segundo: la tarjeta debe pasarse al bajar.
El metro funciona igual en los tornos, y por eso el hábito se traslada de uno a otro. Seúl trata autobús y metro como un solo sistema tarifario y no como dos, y el sistema solo sabe dónde terminó su viaje si usted se lo dice.
Qué compra esa segunda pasada
La tarifa integrada se aplica solo si se pasa la tarjeta al entrar y al salir de cada modo de transporte. Hágalo bien y un trayecto de autobús a metro o de autobús a autobús se cobra como un solo viaje con transbordo, hasta cuatro transbordos al día.
Hágalo mal y el descuento desaparece: cada trayecto vuelve a ser una tarifa aparte. Nada pita para avisarle y nada le impide bajar. Se entera después, si es que se entera.
El reloj y las dos excepciones
La ventana de transbordo es de 30 minutos desde la pasada que cerró su trayecto anterior, y se estira a una hora entre las 21:00 y las 7:00. Es lo bastante amplia para una caminata entre paradas y lo bastante justa como para que un café por medio la rompa.
Dos cosas no cuentan. Volver a subir a un autobús del mismo número de línea no es un transbordo, y tampoco lo es nada por encima del límite diario de cuatro.
Conviene saber
- Sin la pasada de salida, cada trayecto se cobra por separado
- La ventana de transbordo es de 30 minutos, o una hora entre las 21:00 y las 7:00
- El mismo número de línea de autobús no cuenta como transbordo