¿Qué debo tener cuidado de no hacer?
Respuesta breve
Tres cosas pesan de verdad: nunca insultar a la nación, la religión o la monarquía; la cabeza es alta y sagrada; los pies son bajos y groseros. Casi todo lo demás se deduce de ahí.
Las tres instituciones
La lista oficial de lo que se debe y no se debe hacer se abre con lo innegociable: nunca insultar a la nación, la religión o la monarquía. No es etiqueta en sentido leve: el respeto a esos tres pilares es el marco en el que se inscribe todo lo demás.
En la práctica eso significa mantenerse erguido cuando suena el himno nacional, cosa que ocurre en espacios públicos y en los cines, y tratar con cuidado visible todo lo relacionado con la monarquía.
Alto y bajo: el mapa del cuerpo
La cabeza es la parte más alta y sagrada de una persona. No toque la cabeza de nadie y no pase objetos por encima de ella: ambas cosas se leen como falta de respeto y no como torpeza.
Los pies son el polo opuesto. No señale nada con ellos, no pase por encima de personas ni de comida, y descálcese al entrar en casas y lugares de culto. Las imágenes de Buda merecen el mismo cuidado: nada que las coloque bajas o las trate con ligereza.
El registro cotidiano
Salude con una sonrisa y un sawasdee en lugar de un abrazo o un beso, que no son el saludo local, en particular con mujeres. Reserve las muestras de afecto para lugares privados, y nunca dentro de un espacio religioso.
La que más sorprende a los visitantes: no deje a nadie en evidencia en público. Perder los nervios en un mostrador le cuesta consideración en lugar de ganarle la discusión: lo que cuenta es la calma, y es lo que la gente nota.
Conviene saber
- Póngase de pie con el himno nacional: suena en espacios públicos y en los cines
- Nunca toque una cabeza ni señale con el pie
- Perder los nervios en público cuesta consideración, no gana discusiones